lunes, 4 de marzo de 2013

Cristal de Hielo


Habían pasado horas, no se cuantas exactamente, solo deje mi cuerpo caer, caer y caer... Por aquel abismo en el que había sido arrastrada por el viento, quizás por una brisa fina y delicada que me impulso hasta ahí  pero al no poder elevarme y retomar el vuelo... Solo me deje caer, sabia que el algún momento tenia que detenerme, en algún segundo tenia que chocar contra algo y dejar de caer... El aire comenzaba a hacerse escaso a cada segundo, sentí como se me comenzaba a oprimir el pecho, como el dolor comenzaba a recorrer mi cuerpo, cerré mis ojos y sentí como todo, como cada partícula de mi gritaba por dentro, era un dolor intenso, jamas lo había sentido, si sabia que existía  todo punto tiene un tope donde ya dejas de sentir las cosas, pero cada segundo era mas intenso, mas fuerte... No veía nada... Solo sentir el calor de mi cuerpo y como se destruía todo por dentro... Si en algún momento quise que hubieran ruinas en mi interior... Eso es ahora... Porque este es el segundo que estoy reviviendo... Intente hablar, pero no pude, el escaso aire había exprimido mis ultimas palabras, mis últimos intentos por hacer algo... Sentí como el aire me seguía tirando cada vez con mayor intensidad... Pero por mas que caía, no sentía el final del abismo.

¿Pasaron horas quizás , quizás solo fueron minutos, que dentro de mi mente si fueron horas... Llegue al final, choque contra las rocas, sentí el dolor... Mi cuerpo se desangraba, mi pecho estaba oprimido, me sentía ahogada, ya no respiraba, no quería abrir los ojos... Tal impacto me dejo sin movilidad por mucho rato, cuando conseguí moverme, sentí como una daga se atravesaba en en mi pecho, al abrir los ojos... Vi que no era ninguna daga, sino un cristal, un cristal fino, pulido, pero muy filoso, un cristal de hielo, uno de los cristales mas peligrosos, al enterrarse en el cuerpo, te atraviesan todo, su veneno recorre tus venas y comienzas a sentir como todo se congela por dentro, incluyendo tu corazón  incluyendo lo único latente que aun puedes seguir teniendo...

Quizás solo era un sueño, quizás solo era un recuerdo, pero al ver la realidad, mi realidad, tu realidad... Comprendí que todo aquello estaba pasando, comprendí que no era mentira, aquel cristal de hielo se estaba introduciendo en todo mi cuerpo, en todo mi ser, comenzó a acariciar mi piel, pero luego sentí como el dolor se iba congelando junto con todo lo de mas... Sentí como comenzaba a cubrir todo lo que era, todo lo que aun me quedaba... Pero en realidad me di cuenta en ese segundo de que nada me quedaba, solo un corazón latente, que aun seguía latiendo débilmente...

Pero... No termino en consumirlo... Aquel cristal de hielo consiguió alcanzarlo, consiguió congelarlo, pero ya no sentía nada, solo sentí la frialdad interior, sentí como todo lo que fui en algún momento quedo atrás para darme una nueva transformación .. Fría como el hielo... Como aquel cristal de hielo que no se derriten con el fuego, y su veneno se había introducido entre mis venas, había quitado cada partícula de sangre... Mis heridas ya eran parte de cicatrices congeladas, no sentí nada, no podía sentir nada...

A lo lejos escuche la fúnebre melodía, podía reconocer ese sonido, lo había escuchado, lo había tocado en algún tiempo atrás con mis propias manos, tan lento, tan hermoso, tan distante en aquel segundo... Las cuerdas de mi violín seguían aun emitiendo rapsodias inexplicables, rapsodias de sonido que se introducían en todo el lugar, que inundaban aquellos recuerdos que estaba dejando atrás .. Mi mirada se torno en el horizonte, pero era distinta, había perdido el brillo, había perdido de todo, ahora era cruel y fría  ya no tenia aquella calidez... Ya no tenia nada... Solo reflejaba la tristeza y el dolor distante de todo lo que en algún momento fue y hoy solo era un recuerdo lejano...

Todo fue como aquella transformación entre vampiros, solo que me sentía mas fría que un vampiro, mas indiferente que un ser de sangre fría... Porque ahora... Tengo... Sangre congelada.

Deleyda de Lioncourt.


Y a veces solo son instancias, pero en este caso, solo es el momento, no hay mas retornos, porque es lo que siento... Es lo que me paso entre domingo y hoy día .. Pero al fin de cuentas da igual, la verdad no quiero recordar lo que en algún momento fui, todo aquello quedo atrás .. Me siento mal, siento que quiero llorar, pero dije que no haría .. Por eso me contraeré todo y seguiré suprimiendo lagrimas, después de todo, lo que no te mata te hace mas fuerte, aunque a veces duele... Y es obvio, tiene que dolerte, así aprendes mas a valorar que la vida te trae cosas que no siempre son buenas... Nada mas puedo decir, transformación completa... Ahora solo me quiero alejar de todo... Siento la necesidad de estar sola, de correr por esos pasadizos oscuros y desiertos... Y no se si llegue al final del camino, solo se que... Esta es mi situación.

Nico: Mi Nico, como te extraño, perderte por ese accidente fue lo peor que me pudo haber pasado, necesito tanto de ti, eras el único que me escuchaba, que recibía mis lagrimas, que me hacia reír  que me hacia cariño y me calmaba en cosa de segundos y sin importar que llorara, no me preguntabas nada, solo dejabas que mi llanto rompiera en mi cansancio hasta quedarme dormida, jamas me reclamaste que no te contara las cosas, nunca me presionaste a nada, solo me dejaste ser, y por eso, conseguías que siempre te contara todo cuando me sentía mas calmada, te amo Nico, te extraño de verdad, te necesito, me haces falta, ¿por que te tuvo que pasar esto?... Mi Creador de Almas.

A mi Príncipe de la Soledad: sabes quien eres, te extraño, extraño conversar contigo, y dejar que me explaye todo lo que necesito, extraño la fragilidad de tus palabras y el rose de tus emociones plantadas en mi, espero que estés bien y esto solo sea temporal. Se que estas cansado, espero hablemos pronto, sabes que te quiero y mucho. 

Nada mas que decir... Solo una sombra fría que paso por aquí.... 

1 comentario:

Jose Andrino dijo...

Tantas cosas que decir, tantas reflexiones, tantos sentimientos encontrados, que mis dedos arden por dentro mientras, congelados, apenas pueden escribir. Pocas veces me ha costado tanto elegir las palabras, pero creo que finalmente lo he hecho.

Te contesté en mi blog porque es una respuesta relativamente larga. Aquí... aquí sólo puedo decirte que te quiero, que te extraño, que te entiendo, que te siento y a la vez lo siento, que el cansancio no es excusa y, aunque recién acabo de terminar en el hotel, sé que debería haberte prestado más atención, que debería haber estado más aquí y más por chat, aunque eso significase apenas dormir. Aquí solo puedo decirte cosas que ya sabes, que lo que siento por ti es intenso y creciente hasta desbordar mi corazón, y... bueno, que aquí estoy, ¿vale? Más, no sé qué más decir.

Un beso, princesa. Que tu camino por tierras oscuras sea breve y productivo, y te traiga de vuelta con ganas renovadas y más princesa que nunca.